Cada 8 de septiembre se conmemora el Día del Cooperante, una fecha en la que la Cooperación Española rinde homenaje a las y los profesionales que, desde diferentes rincones del planeta, dedican su vida a la defensa de los derechos humanos, la lucha contra la pobreza y el impulso del desarrollo sostenible junto a las comunidades más vulnerables.
La elección del día no es casual. El 8 de septiembre del año 2000, los líderes mundiales se reunieron en la sede de Naciones Unidas en Nueva York para aprobar la Declaración del Milenio, un compromiso histórico que dio origen a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Estos objetivos supusieron la primera gran alianza internacional para reducir la pobreza extrema y sentar las bases de una cooperación global más justa y solidaria.
Hoy, casi un cuarto de siglo después, el Día del Cooperante es también una oportunidad para recordar la importancia de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que marcan la hoja de ruta hacia un futuro en el que nadie quede atrás.
Desde Fundación Esperanza queremos unirnos a este reconocimiento y agradecer a todas las personas cooperantes su entrega, profesionalidad y compromiso. Su labor, muchas veces silenciosa y en contextos difíciles, es esencial para construir un mundo más humano, equitativo y solidario.