Con el objetivo de mejorar la eficiencia en las aplicaciones fitosanitarias y reducir el desperdicio de agroquímicos, FUDI- Utz Samaj realizó jornadas de capacitación técnica sobre calibración de bombas aspersoras de mochila, herramienta clave para pequeños y medianos agricultores de la región.
Una calibración adecuada permite reducir riesgos ambientales por deriva o exceso de químicos; proteger los cultivos con cobertura uniforme (hojas, tallos y frutos); uso adecuado del agua y aplicar la dosis exacta de plaguicidas o fertilizantes, evitando sobrecostes.
Los agricultores aprendieron a medir el caudal usando probetas para verificar litros/minuto; regular la presión con manómetros (óptimo: 15–40 psi) y a chequear boquillas para evitar gotas demasiado finas o gruesas.
Los resultados fueron los esperados, con un ahorro del 30% en los productos de protección o nutrición y una mayor efectividad contra plagas como: Bemisia tabaci (mosca blanca), Phytophthora infestans (tizón tardío) o Anthonomus eugenii (picudo del chile).
Según FAO, el 50% de las aplicaciones fitosanitarias fallan por errores de calibración. “Una bomba mal calibrada desperdicia hasta el 40% del producto y puede quemar las plantas. La calibración es tan importante como el producto que se aplica. Es ciencia básica para una agricultura rentable y sostenible.”
