En el contexto de una agricultura moderna y competitiva, la clasificación y selección de frutas representa un eslabón fundamental para agregar valor y acceder a mercados exigentes.
El pasado 12 de noviembre, 100 agricultores recibieron una capacitación especializada sobre operación de equipos clasificadores y gestión cadena postcosecha, dirigido a pequeños y medianos productores que son apoyados por el proyecto “Reactivación económica a través de la tecnificación agrícola en Chimaltenango” financiado por el Ayuntamiento de Sevilla y Fundación Esperanza, ejecutado por FUDI a través del centro de capacitación agrícola Utz Samaj.
Esta capacitación, va más allá de la tecnología. Es una herramienta clave para que los agricultores locales puedan incorporarse a mercados más equitativos y con mejores ganancias. En un mercado global donde la calidad es el principal diferenciador, formar productores en estándares y tecnología no es una opción, sino una necesidad estratégica.
